Juan Rafael Allende (continuación art. anterior)

A continuación veremos un breve repaso a la obra del destacado periodista, escritor y autor satírico, Juan Rafael Allende.

 1. Juan Rafael Allende

Corresponde llegar ahora a quien fue la principal figura y autor satírico de su tiempo: Juan Rafael Allende. Este poeta popular, novelista, dramaturgo y periodista, acompañado del dibujante Luis Fernando Rojas y de Buenaventura Morán, dieron a luz el periódico humorístico y de caricaturas titulado El Padre Cobos(12), desde el 29 de mayo de 1875 hasta el 29 de julio de 1876. Este medio(13)“, que exhibió una tendencia liberal que ensalzaba el patriotismo y poseía un marcado sello anticlerical”(14), disparó de manera incansable en contra de la oligarquía yla iglesia chilena durante 62 números en su primera época. Tiempo después, desde el 31 de marzo de 1877 hasta el 9 de junio del mismo año, se intentó reanudar la publicación con poco éxito, ya que solo alcanzaron a aparecer cinco números(15).

 

En 1880, tiempo en el cual se libraba la Guerra del Pacífico, Allende fundó el periódico llamado El Ferrocarrilito, alcanzando los 310 números desde el 4 de marzo de 1880 hasta el 19 de enero de 1881. Este medio que tenía como temática principal destacar los triunfos del ejército chileno durante la guerra, llevaba su primera página adornada con una caricatura “que no se distinguía por la agudeza del lápiz del dibujante y que no podría parangonarse siquiera con el de un Antonio Smith o Benito Basterrica”(16).

 

A los pocos días de desaparecido el periódico de Allende, aparece El Corvo, también satírico “ilustrado con burdo y grosero lápiz”(17). Junto a él, se publican otros periódicos de caricaturas como El Curioso Ilustrado, llegando a sacar tres números y El Calacuerda, que solo llegó a vivir hasta el mes de julio de 1881.

 

El 19 de abril de 1881 Allende vuelve a la carga con la tercera época de El Padre Cobos (hasta el 10 de abril de 1883), esta vez actuando en solitario e iniciando la fase más exitosa y duradera de su historia. Desde esta tribuna periodística se lanzó en una violenta arremetida contra el clero y los políticos conservadores, transformando rápidamente a El Padre Cobos y posteriormente a El Padre Padilla (nacido el 30 de agosto de 1884), “en los favoritos del público debido al estilo jocoso de Allende y las cuidadas caricaturas de los dibujantes Luis Fernando Rojas y Benito Basterrica”(18).

 

La campaña de Allende contra la iglesia fue tan potente que sus enemigos no tardaron en responder, haciéndolo el 29 de septiembre de 1886 el Vicario Capitular Joaquín Larraín Gandarillas, cuando llamó a los católicos a no leer los periódicos en los que se atacaba a cualquier componente de la iglesia católica.

 

Los llamados del Vicario tuvieron un efecto inverso, ya que en vez de disminuir las ventas de El Padre Padilla (que terminó su primera época el 27 de agosto de 1887), estas aumentaron, continuando “vendiéndose como pan caliente”(19). Es más, las ventas por concepto del periódico “le permitieron subsistir con relativa comodidad en una época en que era muy difícil vivir del periodismo”(20).

 

Desde el 17 de abril de 1883 hasta el 23 de agosto de 1884 se desarrolla la última época de El Padre Cobos, alcanzando a publicar 206 números. Su otro periódico, El Ferrocarrilito, alcanza a ver la luz en su segunda época durante 183 números, desde el 30 de noviembre de 1885 hasta el 19 de enero de 1888.

 

Desde el 4 de enero de 1888 hasta el 4 de julio de 1889 se desarrolla la segunda época de El Padre Padilla, alcanzando los 155 números. Luego, el 1 de abril de 1890, Allende empezó a publicar el periódico Don Cristóbal, apareciendo tres veces por semana y significando la vuelta del periodista tras permanecer casi un año alejado de la actividad. Tanto este periódico (que alcanzó los 80 números hasta el 11 de octubre de 1890), como los que vendrían después (Pedro Urdemales y El Recluta), se ocuparían de defender al gobierno de Balmaceda, visto por Allende como el que “representaba las doctrinas democráticas que él también defendía”(21).

 

El periódico Pedro Urdemales que aparece después de Don Cristóbal, estuvo en circulación desde el 22 de octubre de 1890 hasta el 14 de marzo de 1891, llegando a los 44 números. Por su parte El Recluta, que aparece entre el 17 de marzo de 1891 hasta el 18 de agosto del mismo año, consigue vivir hasta los 67 números y es acusado en su tiempo de recibir ayuda económica del Gobierno(22).

 

Una vez caído el gobierno de Balmaceda surgen en Valparaíso y Santiago dos periódicos de caricaturas: El Palo y La Escoba, de existencia bastante precaria pues solo salieron 7 números del primero y 19 del segundo.

El 27 de marzo de 1893, luego de haber estado en la cárcel y haberse exiliado voluntariamente en Perú, Ecuador, Centroamérica, Colombia y Argentina(23), Juan Rafael Allende reanudó sus labores de periodista satírico a través de la publicación de El Poncio Pilatos, en cuyas páginas atacó a los vencedores de 1891, a la Iglesia y a quienes la representaban. Existió en su primera época hasta el 5 de octubre de 1895 logrando publicar 345 números.

 

El último periódico de Allende fue el principio del renacimiento de la prensa satírica y de caricaturas, ya que durante esta época se publican otros periódicos como La Linterna, El Roto Chileno, La Dinamita, El Monaguillo, El Brujo Político, El Látigo y El Rastrillo(24).

 

Durante 1894 aparecen algunos periódicos satíricos, entre los cuales vale la pena señalar al Lucas Gómez, nacido el 20 de enero, redactado y editado por Eduardo Kinast. Otros que surgen son El Padre Cobos(25), que alcanza solo los 20 números, El Charivari con 3 números y El Fígaro con 6. Finalmente, durante este año también apareció por obra de Kinast el periódico satírico Don Cristóbal, desde el 18 de noviembre de ese año, pero no sin polémica con Allende ya que nuevamente habían tomado el nombre de uno de sus antiguos periódicos.

 

En el año 1895 se publicaron varios periódicos satíricos, como El Clarín, El Ajicito, El Josefino y El Mojón de San Francisco, este último “alusivo a la discusión de límites con la República Argentina”(26). En este año Allende le cambia el nombre a El Poncio Pilatos, desde el 8 al 12 de octubre, por el de Don Mariano Casanova (durante tres números) y luego por el de El Arzobispo (desde el 15 al 17 de octubre, durante dos números) y por último por el de Don Mariano (desde el 19 al 26 de octubre, durante 4 números). Este cambio de nombre era la manera en la cual Allende se burlaba de la decisión que tomó el Arzobispo Mariano Casanova de excomulgar a quienes trabajaban o se relacionaban de una u otra manera con los diarios considerados más peligrosos por la Iglesia Católica chilena de la época(27).

 

Este año aparece también publicada por Allende la tercera época de El Padre Padilla, desde el 29 de octubre hasta el 22 de febrero de 1896, llegando a los 48 números. Ya en 1896 y a partir del 12 de marzo, sacó un nuevo periódico al que llamó El Jeneral Pililo, que al igual que los anteriores, estuvo marcado por un fuerte contenido anticlericalpero también nacionalista. El nombre Pililo “ya lo había utilizado don Benjamín Vicuña Mackenna en los días de la Guerra del Pacífico, como representante del pueblo chileno”(28) y ahora Allende lo utilizaba para una nueva aventura periodística que culminaría el 6 de septiembre de 1898 con un total de 293 números publicados.

 

Juan Rafael Allende publica simultáneamente con El Jeneral Pililo otro periódico desde el 1 de julio de 1897 hasta el 9 de noviembre de ese mismo año con el nombre de La Beata, que salió al público durante 56 números. Junto a Allende hubo otros periódicos que atacaron al gobierno de turno, como fue el caso de El Fígaro, publicado hasta 1903, El Guardia Nacional con 7 números, y El Roto Chileno también con 7 números.

Desde el 13 de diciembre de 1898 hasta el 18 de julio de 1899 aparece la segunda época de El Poncio Pilatos con un total de 85 números, naciendo cuando estaba de moda la cuestión de límites con Argentina(29).

 

La gran obra periodística de Juan Rafael Allende inicia su última fase a partir de 1901, época en la cual publica una serie de periódicos, pudiendo señalarse El Sinvergüenza, publicado desde el 5 de enero hasta el 1 de junio, llegando a 43 números; El Pedromón, desde el 12 de junio hasta el 3 de julio, sacando 7 números; El Tinterillo, desde el 6 de julio hasta el 5 de octubre con 25 números; El Jeneral Pililo, que en su segunda época que va del 1 de enero al 30 de abril de 1902 publicó 34 números; El Sacristán, desde el 3 de mayo hasta el 21 de junio de 1902 con 14 números y por último, Verdades Amargas, título quizás sugerente ya que fue el último que publicó Allende desde el 2 al 5 de diciembre de 1903, viendo la luz solamente 2 números(30).

 

Allende “pasó los últimos días de su vida aquejado de diversas enfermedades”(31) y ya no se encontraba en las mismas condiciones físicas de ejercer la actividad que por tantos años le conocieron sus contemporáneos. Es así como tras sufrir una parálisis falleció el 20 de julio de 1909 a los 60 años de edad, dejando un prolífico repertorio de obras dignas de estudiarse y recordarse como una mirada distinta de la segunda mitad del siglo XIX chileno.

 

 

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Notas:

 

(12) El Padre Cobos fue el título de un semanario satírico que se publicó en Madrid de 1854 a 1856, en Ricardo Donoso, op. cit., p. 70.

(13) También se editó en México un periódico con el mismo nombre, en Juan Manuel Aurrecoechea y Armando Bartra, Puros Cuentos, la historia de la historieta en México 1874-1934, Editorial Grijalbo, México, 1988.

(14) Maximiliano Salinas C., Daniel Palma A., Christian Báez A., Marina Donoso R., El que ríe último...Caricaturas y poesías en la prensa humorística chilena del siglo XIX, Editorial Universitaria, Santiago, 2001, p. 60.

(15) Ibíd. p. 74.

(16) Donoso, op. cit., p. 78.

(17) Ibíd. p. 81.

(18) Salinas, op. cit., p. 61.

(19) Ibíd. p. 62.

(20) Ibíd.

(21) Salinas, op. cit., p. 64.

(22) Donoso, op. cit., p. 103.

(23) Joaquín Edwards, Juan Rafael Allende, en La Nación, 20 de julio de 1934, y Virgilio Figueroa, Diccionario histórico y geográfico de Chile, tomo I, Santiago, 1925, p. 447, citado por Maximiliano Salinas, El que ríe último..., Editorial Universitaria, Santiago, 2001, p. 66.

(24) Donoso, op. cit., p. 105.

(25) Ricardo Donoso señala que Allende repudió la paternidad literaria del Nuevo Padre Cobos y del Lucas Gómez. En un aviso que insertó el 22 de mayo, decía: “Queriendo aprovechar la fama que alcanzó el antiguo Padre Cobos, alguien ha vuelto a darlo a luz; pero sepa todo el mundo que yo no lo redacto, como tampoco redacto el Lucas Gómez, concretándome solo a escribir el Poncio Pilatos, Ibíd. p. 113.

(26) Donoso, op. cit., p. 114.

(27) Ibíd. pp. 115-116.

(28) Ibíd. p. 118.

(29) Ibíd. p. 126.

(30) Salinas, op. cit., p. 74.

(31) Ibíd. p. 73.