Por una caricatura así titulada es que el N° 285 de la revista “Topaze” duerme en las frías bóvedas de los Tribunales de Justicia en espera de un fallo que no puede serle sino  favorable.

 

En este mono, funcionarios demasiado timoratos han creído ver un atentado contra la seguridad interior del Estado. Se han imaginado que de ver la luz pública la referida caricatura, tambalearán las instituciones fundamentales de la República y que de un extremo a otro del país correrá el extremecimiento precursor de las revoluciones.

 

¡Inefables funcionarios!
¿Cómo pueden ellos suponer que por un simple dibujo han de ocurrir tales cosas? ¿Es que dichos servidores del régimen lo estimen a éste tan vacilante, tan poco firme que basta la publicación de un inocente mono para que amenace con derrumbarse?

 

Es verdaderamente indignante que se desprestigie en esta forma, por sus propios funcionarios, a un gobierno tan excelente, tan patriota, tan florecedor como este que disfrutamos.
Pero es necesario a esta altura que expliquemos en qué consiste la caricatura titulada “Se chupó…”.

 

Aparece en ella, en actitud sumisa y extremadamente pacífica, un auténtico león africano. No se trata, lectores, de que ese león tenga alguna alusión siquiera velada que haga recordar a algún personaje de nuestra vida política. Nó: el león de Topaze es un genuino representante de esa categoría animal que en lenguaje científico se llama “félix leo”. Pues bien, este león manso y humilde aparece en esa caricatura sometido a la bota de un domador que tiene los rasgos del general Ibáñez.

 

En el otro extremo del dibujo se vé al senador Bravo caracterizando al diario “La Nación” en la actitud de un pintor que reproduce al otro león, al pacífico, en actitud terrorífica. Y Topaze, filosóficamente, observa todo el conjunto y le dice al senador: “La verdad, señor, es que no es tan bravo el león como lo pintan”.

 

De todo esto salió el alboroto, el despliegue de las fuerzas represivodentales de don Waldo Palma, de la orden ilegal de impedir la salida de “Topaze” y del requerimiento del Intendente Bustoamenta para que se sustentara ipso-facto un proceso contra la revista.
No han querido entender ni el fiel amigo de S. E. ni los detectives del afortunado propietario del auto Chrysler Imperial de $75.000. que ese animal que está sometido bajo la planta del General Ibáñez es la Opinión Pública, que no despertó indignada cuando el ex -mandatario publicó en la prensa su respuesta a S.E.

 

Eso ha dejado establecido la revista “Topaze” en su caricatura: su atonitez de que los 4.000.000 de verdejos no se levantaran con rugidos de león para protestar de la violenta réplica de Ibáñez al querido mandatario que preside los destinos de la Patria…
Esta es la historia de la caricatura “Se chupó…”

 

Y en tales circunstancias, es lógico suponer que tanta alharaca desplegada en torno a esa caricatura es extemporánea, precipitada y falta de toda lógica.