"No es mío mi auto Chrysler Imperial" nos dice don Waldo

El otro día íbamos caminando tranquilamente por la Alameda pensando en la vida humilde y anacoreta que llevan los grandes duques del régimen cuando de pronto ¡zaz! un bocinazo de auto nos llamó la atención. Miramos. Dentro de un regio automóvil iba don Waldo de la Palmera, el ex-periodista de izquierda que derrocó a don One Step de la Presidencia.    

 

-¡Topaze!, nos gritó. ¿Todavía están libres?    

-Bajo fianza, no más, querido colega.    

-¿Quiere que lo lleve?, nos propuso amablemente.    

-¿No le digo que estoy bajo fianza?    

-No se trata de eso no les habla el mecánico-dental, sino el periodista.    

 

Sin hacernos rogar más subimos al auto y este siguió la orgullosa marcha que le permiten sus 80H.P.    

-¡Qué auto más brutal!, le dijimos envidiosos.    

-¿Qué auto?, nos respondió ingenuamente don Waldo.    

-Este en que vamos, pues, mi amigo.    

-¡Bah, de veritas que vamos en auto!, No me había fijado.    

Lo miramos atentamente y solo vimos un rostro no muy bello, es cierto, pero lleno de candor.    

-¿Es suyo el auto?, le preguntamos.    

-¿Este Chrysler Imperial de valor de $75.000? No, qué va a ser mío.     -¿Y de quién es?    

-No sé, pues........ En los ojos de don Waldo había esa luz inocente que fulge en las pupilas de las vírgenes núbiles y candorosas a la caída de la tarde, cuando el sol se pone por Occidente.    

-Hay mucha gente, prosiguió don Waldo, que porque ando todo el día en este automóvil y porque firmé una letra de 40 mil pitos por él, creen que es de mi propiedad. ¿Han visto que son?    

 

Y su rostro, se arreboló lo mismo que cuando Julieta, la prenda de Romeo, le dijo por vez primera: “Tan así que lo han de ver”.    

-Sí, prosiguió don Waldo. Aseguran que mi Chrysler es mío cuando ellos mismos han mostrado una fotografía de la letra que firmé por él. Si fuera mío no adeudaría la letra, ¿verdad?    

-¡Claro!, no pudimos menos de exclamar.    

-De manera, prosiguió el distinguido dentista, que me querellaré contra todo el que diga que mi auto es mío........ Mi auto no es mío hasta que lo pague.